miércoles, 26 de febrero de 2014

THE HALL



En el sitio en el que antes se ubicaba el magnífico restaurante NoDo ha abierto hace relativamente poco como una de las grandes novedades del otoño-invierno madrileño que ha creado Benjamín Calles, artífice de otros restaurantes de sobrado éxito como el mencionado NoDo, El Amparo o Pandelujo.

El nuevo local lo ha calificado J. Carlos Capel como "el extraño restaurante que quería ser hotel" creemos que por la cantidad de espacios diferentes que alberga en su interior, que no os van a dejar indiferentes, y porque ellos mismos en su Web se describen con guiños al mundo hotelero como check in, check out, espacios llamados suite...


El diseño del local corre a cargo del catalán Alfons Tost, muy vinculado a otros proyectos, sobretodo restaurantes, en el entorno de Baleares o Cataluña (que ya sabemos que son los reyes del buen diseño). El espacio nos pareció espectacular, la inversión que han hecho para reformar totalmente el antiguo lugar no ha debido ser escasa. La entrada o lobby ya es impactante, por la amplitud del espacio, la iluminación es perfecta con puntos de luz en cada mesa y nos encanta la mezcla de mármoles y maderas. Todos los detalles están muy cuidados, la mantelería blanca e impecablemente planchada, la vajilla con distintos grabados es muy original. La Suite Rosé fue la parte que más nos gustó intima, acogedoramente cálida con su luz rosa, ideal para cenas/copas entre dos.

En cuanto al servicio, el personal es innumerable, ves a camareros salir por todas partes aunque llamativamente descoordinados, parecen marineros de un barco sin capitán. Se hace evidente que la cantidad no significa calidad, no se comunican entre ellos, varios pueden preguntar las mismas cosas hasta tres veces. Incluso podríais correr el riesgo de perder vuestro abrigo, por la confusión que tienen con los números de las mesas que luego asignan a las prendas.


La cocina está abierta desde temprano hasta las 2 de la mañana, así que The Hall es un espacio en el que podréis desayunar, comer, cenar o tomar una copa, una tendencia que se está viendo ahora mucho en los últimos locales abiertos en la capital.

Respecto a la comida, a pesar de estar advertidas de la poca calidad de la misma, decidimos comprobarlo por nosotras mismas y, efectivamente, es un fiasco total. Ninguno de los platos que pedimos estaba demasiado bueno, incluso tuvimos que devolver uno de ellos que nos pareció impresentable. Es una pena, la verdad, lo bonito que ha quedado el local para luego decepcionar tan estrepitosamente en este campo. Quizá podríamos incluir a The Hall en un concepto más de afterwork, desde luego a comer o cenar no tenemos intención de volver.

Los fraudes/platos elegidos fueron:
  • Ensalada de alcachofas, parmesano y nueces.
  • Revuelto de ibéricos y huevos ecológicos.
  • Coquelet a la broche con salsa de vermouth.
  • Cordero lechal de Ávila asado lentamente con melocotones de Alberche (plato devuelto a la cocina)
  • Finas lonchas de buey asado en su jugo con patatas asadas y yorkshire pudding.
  • Solomillo.
El precio medio por persona, además, no es excesivamente barato, alrededor de 40€ con vino.


THE HALL
C/ Velázquez, 150 (Barrio de Salamanca)
28006 Madrid
Tel. 915644044
Web

Fotos: Mad Queens y facebook The Hall